A los 17 años, dedicada con igual entusiasmo al canto polifónico y al ballet, con un controvertido talento para el dibujo, y sin tener una clara perspectiva de mi futuro, de forma enigmática conquisté con el segundo puesto una plaza en la Escola de Belas Artes de la Universidade Federal do Rio de Janeiro. Más tarde, en la School of Visual Arts de Nueva York, me formé como diseñadora gráfica e inicié mi carrera profesional. Una pirueta me trajo a Barcelona donde llevo desarrollando mi actividad de forma independiente desde hace 9 años. Esta es una muestra de mi trabajo.